Principio Bíblico

La autoridad del nuevo testamento

Reconocemos la autoridad de las escrituras que son la voz de Jesús y esto está directamente relacionado con el principio del Señorío de Cristo.

Entendemos que Dios se reveló a los hombres en forma progresiva, es decir, se dio a conocer; dio a conocer su carácter, su naturaleza, sus planes y propósitos ala humanidad en forma dosificada, paulatina, culminando dicha revelación en “La Encarnación”, Se hizo hombre para que le conociéramos; el registro de todo este proceso de Dios revelándosenos se encuentra, para bendición de nosotros, escrito en la Biblia.

Razón por la cual entendemos que: el Nuevo Testamento se interpreta históricamente a la luz del Antiguo Testamento, pero el Antiguo Testamento se interpreta teológicamente a la luz del Nuevo. La revelación contenida en El Nuevo Testamento es superior y esa es la razón por la que nuestra fe y nuestro parámetro para vivir la vida cristiana se encuentra fundamentado mayormente en el Nuevo Testamento. (II Timoteo 3:16; Hebreos 1:1-3, 4:12; I Pedro 1:19-21).

Ahora bien, alguna de las implicaciones practicas de este principio son las siguientes

EL IDEAL DE UNA IGLESIA
El ideal de una Iglesia  Bautista es ser neotestamentaria. Las tradiciones y costumbres, antiguas o nuevas, son de importancia secundaria. La cultura nacional o los elementos regionales del lugar donde una iglesia se encuentra no son superiores a las enseñanzas del Nuevo Testamento.

Reflexionar sobre estrategias, estilos, herramientas y costumbres con el fin de ajustarse cada día más al Nuevo testamento es una demanda que para la Iglesia debe ser sistemática.

LA PREDICACION BIBLICA
Este principio nos urge a compartir la Biblia en todos los niveles. A los predicadores este principio les demanda la predicación expositiva (una predicación que emana de un estudio serio y profundo de la Biblia). Las predicaciones moralistas, filosófica, psicológica y científica que rodean el extraordinario mensaje de las escritura están fuera de las expectativas que este principio nos presenta

CAPACITACION HERMENEUTICA PARA LOS LAICOS
Este principio demanda que la enseñanza de las herramientas para el estudio y aplicación efectiva de la escritura sea llevada hasta los miembros generales de la iglesia de modo que las convicciones de los creyentes no sólo sean la aceptación sumisa de las convicciones de un líder, sino que lleguen a ser convicciones que emanen de estudio personal.

Esta podría ser la mejor manera de unirnos en principios y doctrinas porque, estudiando la Biblia eficazmente, llegaríamos a las mismas conclusiones.